Halajot
Cómo separar la challá (jalá)
Separar la jalá es un mandamiento específico que se aplica al amasar pan en grandes cantidades, con raíces en las ofrendas del Templo.
La separación de jalá (hafrashat jalá) es un mandamiento bíblico que originalmente requería entregar una porción de la masa de pan a los sacerdotes (kohanim) del Templo de Jerusalén. Tras la destrucción del Templo, la práctica se transformó: hoy, en lugar de entregarse, la porción separada se quema o se desecha de una manera respetuosa.
Esta mitzvá aplica cuando se amasa una cantidad significativa de masa hecha con alguno de los cinco granos (trigo, cebada, avena, centeno o espelta): la cantidad mínima exacta (generalmente alrededor de 1,2 kg de harina) varía según la opinión halájica que se siga.
El proceso básico es:
- Amasar la masa de pan normalmente, hasta que alcance la cantidad mínima requerida.
- Separar una pequeña porción (tradicionalmente del tamaño de una aceituna o más, según la costumbre).
- Recitar la bendición correspondiente antes de separar la porción.
- Quemar la porción separada (envuelta en papel de aluminio, en el horno) o desecharla de forma que no se use para consumo regular.
Esta práctica es la razón por la que muchas panaderías kosher industriales certificadas separan jalá como parte de su proceso de producción, y por la que muchas mujeres y familias judías la realizan en casa cada vez que hornean pan o jalá para Shabat en cantidad suficiente.
En muchas casas esto se vive como un momento especial. En la nuestra, por ejemplo, las chicas siempre tratan de llegar a la cantidad mínima de masa justamente para poder separar la jalá con berajá, ya que hacerlo con la bendición tiene un valor agregado. Más allá del gesto técnico, termina siendo un ritual familiar alrededor del horno.
¿Buscás productos o lugares kosher certificados?
KosherMap reúne miles de productos y locales kosher de todo el mundo en un solo lugar.