Kasherización
Cómo kasherizar un horno
Cuando un horno se usó con alimentos no kosher, o se quiere pasar de uso cárnico a lácteo, existe un proceso específico para volverlo apto.
Hay varios momentos en los que kasherizar un horno se vuelve necesario: te mudás a una casa que tenía un horno de uso no kosher, decidís pasarlo de uso cárnico a lácteo, o se acerca Pesaj y hay que sacar hasta el último rastro de jametz.
El método tradicional se llama libun (autolimpieza por calor intenso) y se hace así:
- Limpiar a fondo el horno, sacando toda la suciedad y los residuos de comida visibles.
- No usarlo durante 24 horas antes de kasherizarlo.
- Encenderlo a la temperatura más alta posible (la función de autolimpieza, si el horno la tiene, es ideal) durante al menos una hora.
Las rejillas y bandejas metálicas suelen kasherizarse aparte, sumergiéndolas en agua hirviendo (hagalá). Las superficies de vidrio o esmalte, en cambio, generalmente necesitan libun porque absorben más.
Cada horno es un caso distinto: el material, el modelo y la costumbre de cada comunidad hacen variar el procedimiento exacto, y algunos hornos modernos con recubrimientos especiales directamente no aguantan el libun a alta temperatura. Antes de meterle fuego al máximo, conviene chequear el manual del fabricante y hablarlo con el rabino de la comunidad.
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